Había una vez una niña que vivía en la ciudad de Madrid, la niña tenia 8 años y le gustaba mucho ir al parque.
Su parque favorito era el del retiro ya que le gustaba ver el castillo de cristal porque le recordaba al de una princesa de Disney, cada día le pedía a sus abuelos que la lleven para jugar y hacer un picnic con ellos, la niña fue creciendo pero esa costumbre nunca se perdió.
Cuando cumplió 18 se mudo para estudiar en otra ciudad y cada vez que volvía a Madrid ella iba al parque a recordar su niñez.